Iniciamos este reportaje describiendo los antecedentes que nos llevarán a la incorporación del "benjamín de los próceres" Antonio José de Sucre a las gestas emancipadoras de los países hispanoamericanos.
Venezuela colonial. Precursores de la Independencia.
En la época colonial lo que actualmente es Venezuela eran cinco provincias: Venezuela, Cumaná, Mérida o Maracaibo, Margarita y Guayana. Durante la formación del Imperio Español dependieron de Santo Domingo y luego de Santa Fe de Bogotá.
El cacao era el producto más importante de Venezuela desde 1620. Para evitar su tráfico ilegal, España creó en 1728 la Compañía Guipuzcoana con poderes monopolísticos y con sede en la Guaira en una bonita casa colonial que todavía existe.
Caracas tomó enseguida importancia con esta Compañía, aumentando su rango y prosperidad lo que se refleja en el hecho de que en 1777, Venezuela era ascendida a Capitanía General con autoridad judicial y militar.
En 1749 se reconoce ya la primera gesta por la independencia de Venezuela, con la rebelión de Juan Francisco de León, natural de la Isla canaria del Hierro, inmigrante perjudicado en sus negocios de cacao por el monopolio y proceder de la Compañía Guipuzcoana.
Esta rebelión fue sofocada por el general español Ricardos que envió a Juan Francisco León a la Prisión de la Carraca en Cádiz donde murió de viruela en 1752.
La segunda gesta precursora de la independencia de Venezuela será el movimiento revolucionario iniciado por Don Manuel Gual y Don José María España de 1797 a 1799 que relataremos a nuestros lectores en nuestro próximo reportaje.
Ambos eran criollos. Manuel Gual era capitán de infantería e hijo de un Coronel español y José María España era teniente de justicia de Macuto (Venezuela). A esta conspiración se adhirieron varios revolucionarios españoles que defendían la formación de un gobierno republicano sin distinción de clases sociales ni privilegios.
Su ideario se basó en los ideales de la Revolución Francesa para implantar un gobierno regido por los principios de libertad, igualdad y fraternidad. Fijaron una bandera e incluso un canto revolucionario, la Carmañola, inspirado en la Marsellesa.
La conspiración fue abortada por el capitán general Pedro Carbonell y Don José María España fue apresado y condenado a muerte en 1799. Don Manuel Gual murió en 1800 envenenado por un asesino en la Isla de Trinidad.
El último de estos movimientos precursores fue el de Francisco de Miranda. Este mítico personaje ilustrado que nació en Caracas el 28 de marzo de 1750 era hijo de Sebastián de Miranda y Ravelo, canario de la Villa de la Orotava, provincia de Tenerife que había marchado a Venezuela. Su madre Doña Francisca Rodríguez Espinoza también era oriunda de Canarias.
Francisco de Miranda estudió en la Universidad de Caracas y entró en el ejército español en 1771. Participó en la Guerra de Independencia de EE.UU. en 1780. Recorrió varios países de Europa y Estados Unidos y perteneció a la masonería que le abrió puertas preferentes en aquella época.
En Francia se adhirió a la revolución francesa, que lo nombró general. En el periodo del Terror, se salvó de la guillotina por la caída de Robespierre. Miranda defendía la creación de un único Estado Hispanoamericano independiente, idea que será fuente inspiradora de la Gran Colombia en el "Sueño de Bolívar".
En enero de 1806 con el apoyo de EE.UU e Inglaterra organiza una expedición para desembarcar en Venezuela pero fracasó al ser visto como un agente inglés. El intento de desembarco fue un desastre porque la flota española lo esperaba para librar batalla en Venezuela. Sólo una fragata escapó y Miranda huyó a la Isla de Trinidad.
Una segunda expedición de Miranda logró desembarcar en Coro el 3 de agosto de 1806, pero fue rechazada ferozmente, por lo que Miranda se refugió en Inglaterra. Cuando estos impresionantes acontecimientos tenían lugar, Antonio José de Sucre tenía 11 años y estaba en Caracas estudiando bajo la tutela de su tío Don Antonio.
Para completar nuestro reportaje sobre el prócer Miranda nos fuimos al Puerto de la Cruz en Tenerife donde visitamos la Casa Miranda que perteneció a sus padres. En la plaza está su estatua con una dedicatoria a los canarios residentes en Venezuela.
Hemos visto la situación de Venezuela hasta la gesta de Miranda de 1806. Para la compresión cabal de su Independencia se hace necesario describir la situación de España a finales de la década de 1800 a 1810 tras la invasión francesa.
La invasión napoleónica de España
Nos situamos en mayo de 1808 para poder relatar la situación dramática de España ante la invasión francesa por las tropa de Napoleón, lo que explicará muchos episodios de la gesta de la emancipación americana.
El general francés Dupont, héroe de las campañas europeas napoleónicas había sido enviado a España con un ejército bien dotado para afianzar el poder del hermano de Napoleón José Bonaparte, recién nombrado Rey de España y a la vez atravesar la Península hasta Cádiz para librar a la flota francesa inmovilizada por Inglaterra.
La orden de Napoleón a Dupont era la de tomar la Península en una acción relámpago, que evitara las famosas guerrillas hispanas, que habían puesto en jaque a todas las invasiones de legiones y ejércitos regulares desde los tiempos de Roma.
En siete días Dupont se encontraba ya con su ejército en Madrid avanzando hacia el Sur donde debía atravesar primero Castilla la Mancha y luego Andalucía. Bajaba triunfante y sin dificultades por la meseta de Castilla, famosa por la descripción solitaria que de ella hace Cervantes en su magna obra Don Quijote de la Mancha.
Se cuenta que al pasar Dupont, que era admirador de Cervantes, por el Toboso, donde la novela sitúa a Dulcinea, amor sublime de Don Quijote, se negó a entrar aludiendo que no quería pasar a la Historia por tomar este simbólico pueblo.
Ante el gran caos generado, el pueblo español se organizó en Juntas de Gobierno que actuaban por regiones al margen de los designios del Rey José Bonaparte. Esta situación habría de encontrar un campo abonado para la formación de Juntas similares en las provincias americanas, que iban tomando un carácter claramente emancipador.
Pero al llegar a Sierra Morena en la frontera entre Castilla y Andalucía le esperaban tropas de la Junta de Andalucía al mando del General Castaños a las que se había sumado una potente guerrilla de incontrolados como había sospechado Napoleón.
El lector que salga de Madrid para visitar Andalucía, por la Autovía A4 o por tren, podrá identificar esta zona sobre el Kilómetro 250 después de cruzar las llanuras de la Mancha. Lo primero que verá será las escarpadas rocas del paso de Despeñaperros.
Después de varias escaramuzas guerrilleras, los españoles conocedores del terreno en que se movían lograron envolver en la noche del 19 de julio de 1808 al Ejército francés en Bailén y lo derrotaron en una gesta heroica sin precedentes, haciendo 19.000 prisioneros franceses entre los que había 18 generales y 600 oficiales.
Era la primera derrota que sufría Napoleón en Europa. En ella participó muy activamente el oficial que sería posteriormente Prócer de Argentina, Chile y Perú, Don José Francisco de San Martín, que obtuvo en España la máxima condecoración, la Medalla de Oro de Héroe de Bailén, de la que nunca se separó hasta su muerte.
La Batalla de Bailén marcó un cambio de signo inmediato en España y en Europa, pues motivó la marcha de José Bonaparte y la segunda invasión de la Península por las tropas francesas, esta vez mandadas por el propio Napoleón.
Así pues las regiones españolas se encontraban divididas en Juntas de Gobierno regionales y la ausencia del Rey determinaba una situación próxima al caos. Este era el panorama del año 1808 en España.
El fenómeno tenía su correspondiente reflejo en las provincias de América. En nuestro próximo reportaje veremos como precisamente la Junta en Caracas conduce directamente a la Declaración de Independencia del 19 de abril de 1808.
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