Acabamos nuestro último reportaje con el caudillo pro realista José Tomás Boves en acción desde Los Llanos.
José Tomás Boves y de la Iglesia nació en Oviedo (España) en 1782. Estudió Náutica y se fue a Venezuela donde trabajó de marino entre Puerto Cabello y la Guaira.
Por actividades de contrabando sufrió destierro en la localidad llanera de Calabozo, donde se dedicó a la compra y venta de caballos. Veía a los criollos como una clase opresora y arrogante y dirigió su amistad hacia los mulatos, negros y mestizos.
Boves enarbolaba la bandera de la justicia social y de la libertad frente a la oligarquía criolla. Y por este camino se convirtió en caudillo de la causa realista. Le llamaban "El León de los Llanos".
Bolívar y los generales patriotas veían estrecharse sus dominios. El ejército de Boves derrotaba en La Puerta a Bolívar y a Mariño. Las guarniciones de Caracas y de la Guaira tuvieron que acudir para contener aquella ola de destrucción y muerte.
Se luchaba ya por la supervivencia de la República. En los campos de San Mateo, equidistantes de Caracas y de Valencia, se pelea contra Boves, que sufre varias derrotas, pero sin signos de dominio sobre la rebelión.
Otra batalla en junio de 1814 vuelve a significar una derrota para Bolívar y Mariño y los llaneros de Boves avanzan hacia el norte de Venezuela acercándose a Caracas. El terror provoca una evacuación masiva de la capital. Más de veinte mil personas emprenden la huída hacia Barcelona buscando su salvación.
Más de trescientos kilómetros de montañas, veredas y ríos para llegar a esa ciudad. La marcha la cerraba Bolívar con unos mil doscientos fusileros. Estos hechos culminaron con la entrada de Boves en Caracas y el fin de la Segunda República.
Boves continuó su lucha singular hasta que murió de una lanzada en la Batalla de Urica. A su muerte, una expedición militar española al mando del General Don Pablo Morillo, se acercaba a las costas de Venezuela. Traía once mil veteranos de guerra experimentados en las batallas contra Napoleón.
Acompañando al General Mariño en todas estas batallas estaba el Oficial Antonio José de Sucre, luchando heroicamente por la causa patriótica.
El General español Don Pablo Morillo tiene intenciones pacificadoras pero se ha generado una diáspora de la resistencia patriótica. Bolívar y Mariño se han refugiado en Cartagena bajo bandera patriótica. Con ellos va el joven Antonio José de Sucre.
Los generales patriotas Piar y Ribas continúan la lucha, pero a los pocos días aparece la cabeza de Ribas muerto por un llanero de Boves frita en aceite con su gorro habitual a la entrada de Caracas.
Simón Bolívar se va a Jamaica y desde allí escribe la Carta de Jamaica, documento que concibe la unión de Hispanoamérica en lo que llama la Gran Colombia, una idea original del ilustrado Don Francisco de Miranda.
De Jamaica va a Haití donde organiza una expedición que concluye en Tierra Firme después de pasar por la Isla Margarita. Antonio José de Sucre tras una breve estancia en Trinidad regresa a Venezuela y se une a las fuerzas del General Mariño que lo nombra Comandante General de la provincia de Cumaná.
En 1817 Simón Bolívar incorpora a Antonio José de Sucre a su ejército con el grado de Coronel y pasa a la lucha contra los realistas en la Guayana y en el Orinoco, obteniendo notorios triunfos.
Pero en octubre de 1817 el General Mariño plantea una formulación de gobierno militar contraria al pensamiento de Bolívar. La disidencia toma un cariz de gravedad. Interviene Sucre ante su antiguo jefe con éxito para suavizar desavenencias y ello le otorga prestigio de mediador.
En 1818, Bolívar instaura la capital provisional de Venezuela en Angostura (hoy Ciudad Bolívar), para organizar la República. En esta misión Sucre destacó desde el principio por su elevado sentido de la moralidad y por sus dotes militares. Se gana la amistad y el respeto del Libertador Bolívar.
En 1819 Sucre con 24 años era General de Brigada. Después Bolívar lo nombró Jefe del Estado Mayor y Ministro Interino de Guerra. La guerra entre patriotas y realistas suponía un desgaste enorme para ambas partes. A petición del general español Don Pablo Morillo se celebró una reunión entre las cúpulas realista y patriota.
El 27 de noviembre de 1820 Don Antonio José de Sucre participó en el Tratado de Armisticio y Regularización de la Guerra firmado por Don Simón Bolívar y Don Pablo Morillo en la localidad de Santa Ana de Trujillo.
El tratado intentaba evitar los efectos devastadores de la guerra sobre la población civil y fijaba normas para una guerra civilizada. Además daba un tratamiento humanitario a los prisioneros.
Sucre fue el que redactó el documento por orden de Bolívar que a su firma dijo "Este tratado es digno del alma del General Sucre: la benignidad, la clemencia, el genio de la beneficencia lo dictaron. Será eterno como el más bello documento de la piedad aplicada a la guerra".
A los seis meses del tratado se reanudaron las hostilidades según estaba previsto. Pero la guerra tomó otro rumbo. Lejos quedaron las proclamas de "muerte a españoles y canarios" y otras declaraciones similares que se hacían por ambas partes.
El 24 de junio de 1821 tuvo lugar la Batalla de Carabobo, con el triunfo patriota que decidió la Independencia definitiva de Venezuela. Antonio José de Sucre tenía entonces 26 años y Bolívar 38.
Los restos del ejército realista se refugiaron en Puerto Cabello y allí fueron derrotados por el Ejército del General Páez en 1823. El 10 de noviembre de ese año dejó de ondear definitivamente la bandera española en el Castillo de San Felipe.
Para terminar este reportaje, vamos a dedicarle unas pinceladas a la bella e histórica ciudad de Puerto Cabello, que hoy tiene unos 170.000 habitantes. Pertenece al Estado de Carabobo con capital en Valencia.
Puerto Cabello es el primer puerto en importancia y el de mayor valor económico de Venezuela siguiéndole La Guaira y Maracaibo. Tiene una fundación desconocida, pero sabemos que fue refugio de poblaciones asediadas por los piratas.
Fue "visitada" por los piratas más famosos de la Historia: John Hawkins, Christopher Mings, Francis Drake y el almirante Knowles. Cabe señalar que contra este último luchó el padre de Simón Bolívar en su ataque a La Guaira.
El aspecto colonial de Puerto Cabello la convierte en una ciudad muy atractiva por sus calles empedradas, sus casas antiguas, sus patios floridos, sus plazas y sus iglesias. Su fortificación es a menor escala equivalente a la de Cartagena de Indias.
Son dignos de visitar el Castillo de San Felipe, el Fortín Solano, la Catedral y sobre todo sus calles, como la de los Lanceros de gran sabor andaluz. Desde el Malecón se ve divinamente el Castillo de San Felipe. Puerto Cabello tiene playas cercanas de gran belleza.
Enviar E-mail a T B M