Terminamos el anterior reportaje con el Capitán de Fragata español Domingo Monteverde desembarcando en Coro para imponer el orden realista en Venezuela.
Llegado a Coro, Monteverde se dirigió a la cercana villa de Siquisique y aprovechó la oportunidad para prestar ayuda a los realistas, entre ellos al cacique indígena jirahara, Juan de los Reyes Vargas, afecto a los españoles. Con este cacique y con sus fuerzas incrementadas emprendió la invasión de Carora donde resultó también victorioso.
El terremoto del 26 de marzo de 1812 produjo una destrucción enorme en ciudades como Caracas, Barquisimeto y Mérida, lo que añadía desgracias a la causa patriótica. La conciencia de muchos venezolanos se resquebrajaba ante la estampa de las víctimas, mientras en los púlpitos de las iglesias se hablaba de un castigo divino.
En algunos lugares, los habitantes prestaban juramento a Fernando VII para aplacar la ira de Dios ante aquella desobediencia. Mientras, Domingo Monteverde tomaba Barquisimeto y Trujillo, a lo que siguió su entrada victoriosa en Valencia.
Monteverde se encontraba ya lejos de su base de operaciones lo que suponía para él un elevado riesgo de ser envuelto por sorpresa. Cuando estos hechos ocurrían, el Congreso concedía al Presidente Miranda el nombramiento de Generalísimo y la implantación de un régimen dictatorial de salvación de la República.
El Coronel Bolívar recibe de Miranda la orden de ejercer el mando político y militar de Puerto Cabello. Era la plaza más fuerte y protegida de Venezuela. Es como una isla inexpugnable rodeada de manglares. Solo un puente levadizo la separa de tierra.
En una isleta más avanzada se encuentra el fortín de San Felipe, que albergaba la pólvora y las armas. También estaba dotada de un presidio. Este enorme castillo es hermano de época de las fortalezas de San Felipe de Cartagena (actual Colombia) y del Callao en Perú.
¿Qué es hoy Puerto Cabello? Una bella e histórica ciudad de unos 170.000 habitantes que pertenece al Estado de Carabobo con capital en Valencia. Es el puerto industrial más importante de Venezuela, al que siguen La Guaira y Maracaibo.
Puerto Cabello tiene origen en el Siglo XVI. España armó este puerto para resistir los ataques de piratas y armadas de países enemigos que pretendían usurpar su dominio en América. Recibió ataques de los pirata John Hawkins y Francis Drake en 1565, y posteriormente del almirante inglés Charles Knowles.
En el siglo XVIII la Compañía Guipuzcoana canalizaba por este puerto un tráfico importante de café, algodón y cacao con destino a los mercados europeos. En Puerto Cabello se rendirá el último reducto realista al General patriota José Antonio Páez al concluir la independencia definitiva de Venezuela, como veremos más adelante.
Cuando Bolívar se hace cargo de Puerto Cabello observa que el Cabildo obstaculizaba sus órdenes y que muchos colaboradores sólo esperaban el momento de ayudar a las fuerzas realistas. El cabildo preparaba apresarlo al ser citado a cónclave.
El puente levadizo ya estaba alzado y se oían disparos desde las fortificaciones. La rebelión la iniciaba un oficial disidente en la fortaleza a la que se unieron los presos y tripulantes de varias embarcaciones.
En esta situación Bolívar trata de convencer a los rebeldes prometiéndoles incluso el perdón si deponen su actitud y organiza la resistencia hasta donde le era posible. Pide ayuda al Generalísimo Miranda con el siguiente mensaje:
"Un oficial indigno del nombre de venezolano se ha apoderado de los prisioneros del castillo de San Felipe y está haciendo actualmente un fuego terrible sobre la ciudad. Si V.E. no ataca inmediatamente al enemigo por retaguardia, esta plaza está perdida. Yo la mantendré entretanto todo lo posible".
Bolívar abandona por mar Puerto Cabello el 6 de julio de 1812 después de ofrecer gran resistencia a los sublevados. Miranda, viendo los avances de Monteverde y los destrozos del terremoto firma en San Mateo, la capitulación el 26 de julio de 1812 por encargo del Congreso, que pone fin a la llamada Primera República de Venezuela.
Este Tratado retorna al país nuevamente al dominio español. Muchos patriotas creían que la capitulación había sido precipitada y que se podía haber seguido luchando. Este pensamiento influirá en el posterior apresamiento de Miranda.
El 30 de Julio Miranda llegó a la Guaira para embarcarse en la nave inglesa Sapphire hospedándose en casa del coronel Manuel María Casas. Este era el lugar convenido para apresarlo y entregarlo al español Monteverde, lo que fue realizado por Manuel Casas, Miguel Peña y Simón Bolívar.
A cambio de esta acción, Bolívar obtuvo un salvoconducto otorgado por Monteverde para salir de Venezuela, lo que ocurre el 27 de agosto de 1812, marchando a la isla de Curaçao cerca de la costa venezolana bajo dominio holandés.
Este viaje lo realizará en la goleta española Jesús, María y José. Con él viajaban otros oficiales a los que Monteverde concedía también parecidos salvoconductos. Estos lamentables episodios envuelven a Bolívar en sombras de discutida interpretación.
Entretanto, Miranda fue llevado a la prisión del Castillo de San Felipe de Puerto Cabello, desde donde reclama el cumplimiento de la Capitulación de San Mateo. El 4 de junio de 1813 lo trasladaron al Castillo del Morro en Puerto Rico y de allí al penal de la Carraca en Cádiz, donde morirá por apoplejía el 14 de julio de 1816.
La segunda mitad de 1812 y parte de 1813 corresponde al gobierno realista de Domingo Monteverde, al que se conoce como de la "dominación canaria" porque Monteverde se apoyó mucho en los isleños para ocupar cargos de responsabilidad. Algunos canarios tuvieron comportamientos deplorables y represivos, por ansias de revancha hacia los criollos y peninsulares.
Sobre el personaje Domingo Monteverde, algunos estudiosos americanistas que han revisado sin pasión aquel periodo, señalan que muchos cronistas americanos han subestimado algunos aspectos fundamentales de la actuación de Domingo Monteverde.
Así concluyen que Monteverde perdonó la vida e incluso le dio la libertad a Simón Bolívar, sin cuyo gesto no hubiera actuado el Libertador en la Independencia Americana y al que incluso le proporcionó un pasaporte.
La interpretación más negativa de Monteverde se ha hecho sin duda por el incumplimiento posterior de la Capitulación de San Mateo. A esto responden estos historiadores que debe analizarse con más detalle las "causas por las que Domingo Monteverde no pudo cumplir el contenido de dichas capitulaciones".
Tenemos a Bolívar en Curaçao, mientras en Nueva Granada (actual Colombia) la situación patriótica era más favorable que en Venezuela. El recién creado Estado de Cartagena buscaba oficiales y Simón encuentra allí su acomodo con el grado de coronel.
Escribe entonces su "Memoria dirigida a los ciudadanos de Nueva Granada por un caraqueño", en el que explica los errores en los que no hay que incurrir para evitar el episodio de Venezuela. Se le otorga un modesto puesto de comandante de la Barranca, un lugar bastante inactivo sobre el río Magdalena y mandando una tropa que no llega a cien hombres. A otros compañeros de su mismo viaje les ofrecen puestos mejores.
En una visión retrospectiva de la Historia, Bolívar solo era un joven militar venezolano que se acogía al ofrecimiento de un puesto militar.
En nuestro próximo reportaje, el genio de Simón Bolívar se pondrá de manifiesto en ganar méritos y prestigio para la organización de la Reconquista de Venezuela desde Nueva Granada.
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