Tras la constitución de la Junta de Gobierno, su presidente Don Ignacio López Rayón publicó dos periódicos “El Ilustrador Nacional“ y “El Ilustrador Americano” dirigidos por Don José María Cos. En 1812, la Junta redactó los “Elementos de Nuestra Constitución”, y Morelos escribió a la Junta recomendando quitar la máscara a la independencia, eliminando la mención al Rey.
Después Morelos estableció su centro de operaciones en Chilapa y allí tuvo que hacer frente a un intento de asesinato masivo de blancos promovido por negros. Los responsables fueron llevados a Chilapa y fusilados. Y el 12 de diciembre de 1811, el sacerdote Don Mariano Matamoros se unió al movimiento de Morelos, que le dio el cargo de coronel y con el tiempo se convirtió en su mano derecha.
Después de varias tomas de localidades y acciones victoriosas frente a los realistas como La Montaña, Izúcar, Cuautla y Chiautla, Morelos estableció su Centro de Operaciones en Cuautla. Por estas fechas el General Calleja había derrotado a Don Ignacio Rayón en Zitácuaro, obligando a la Junta de Gobierno a establecerse en Toluca.
El temor del Virrey Venegas de que Morelos organizara un ataque a la ciudad de México desde Cuautla, le llevó a ordenar al General Calleja que se dirigiera a esta ciudad a derrotar a Morelos. Calleja llegó a Cuautla y puso sitio a la ciudad, cortó la entrada de alimentos y mandó contaminar el agua con animales muertos para asegurar cuanto antes su caída.
El cerco de Cuautla duró desde el 19 de febrero al 2 de mayo de 1812, o sea 72 días impuesto por los realistas. En este periodo y tras varias semanas de resistencia, los Insurgentes lograron romper el cerco para enviar al lugarteniente Matamoros a Toluca, donde el Presidente de la Junta López Rayón lo esperaba para darle provisiones. Pero las tropas del realista Porter lo atacaron cuando volvía para Cuautla.
Matamoros salvó la vida en la emboscada tendida por Porter, pero perdió todos los alimentos y armas que llevaba para la resistencia de la ciudad, que seguía sufriendo el asedio de varias acometidas del General Calleja. Ante las peleas de opinión ocasionadas en la cúpula del ejército realista por el asedio, Calleja desistió del cerco y el 2 de mayo se lo comunicó al Virrey Venegas.
Cuando la población resistía el cerco, Calleja envió varios mensajes a Morelos con un ofrecimiento de indulto para él y para todos los insurgentes de Cuautla, pero Morelos respondía que le ofrecía a Calleja y a sus tropas lo mismo. La situación se enquistó y se veía venir una tragedia numantina. Morelos manifestó también sus debilidades porque estaba enfermo de diversas heridas y de cólicos. Además le había atacado la tuberculosis y tuvo momentos de duda sobre si dejar la guerra.
Calleja entró al día siguiente del 2 de mayo en Cuautla cuando los Insurgentes habían logrado escapar y ordenó un saqueo violento. Cuando regresó a la Ciudad de México lo recibió el Virrey Venegas y lo nombró Comandante General de esta Ciudad El sitio de Cuautla quedó así grabado con sangre en la Historia de México.
Las campañas de Morelos continuaron con éxitos variables. El 25 de noviembre de 1812 El Ejército de Morelos comandado por Don Nicolás Bravo, Don Mariano Matamoros y Don Guadalupe Victoria tomaron la ciudad de Oaxaca. Antes de la toma enviaron una misiva de rendición al comandante realista de la plaza, Don Roque Abarca y al obispo Don Antonio Bergoza. Los emisarios fueron fusilados. A las tres horas de combate se tomaba la ciudad.
El 13 de diciembre de 2012 se hizo en Oaxaca la jura solemne de la Junta Nacional del Gobierno. Se usó el pendón de la Ciudad y frente a un retrato de Fernando VII, se juró que la Junta era la depositaria de los derechos del rey en el Virreinato de Nueva España. Morelos presidía la ceremonia desde un balcón.
Tras la promulgación de las Cortes de Cádiz, donde había triunfado la representación de los diputados criollos con un sistema representativo, el Virrey de México se atribuyó autoridad para derogarla en Nueva España ante el temor de que se viera favorecida la Insurgencia. Un acto de ilegalidad increíble.
Morelos dijo: “Las Cortes de Cádiz, al tiempo que declararon su independencia, hubieron de haber declarado la nuestra y nos hubieran dejado en libertad para establecer nuestro gobierno.”
Las Cortes de Cádiz serían efímeras por el golpe de Estado de los conservadores con el beneplácito del propio Rey Fernando VII.
En Oaxaca Morelos se vistió con el uniforme de Capitán General que le había regalado Matamoros. Había sido bordado por una india, que en su día intentó envenenarlo. Y como pectoral llevaba una Cruz que había sido del Obispo de Puebla. Morelos medía 1,62 m. y usaba un paliacate en la cabeza del que nunca se separaba.
Toda su vida padeció migrañas y según él, lo usaba como remedio. Era mestizo, más bien gordito. Tenía muchas virtudes personales y era muy valiente y buena persona además de muy creyente y devoto. Por esta fecha tuvo una relación con Doña Francisca Ortiz de la cual nació un hijo de nombre José.
Poco tiempo después Don José María Morelos decidió marchar sobre Acapulco, ciudad que le quedaba por tomar después del primer fracaso dos años atrás. Así que se dirigió a esta ciudad y allí puso sitio al Castillo Fortaleza de San Diego, que a los cuatro meses de resistencia se entregó en agosto de 1813.
Tras varias desavenencias entre los componentes de la Junta de Gobierno de la Insurgencia, Morelos propuso convocar un Congreso que tuvo lugar en Chilpancingo, que hoy es la capital del Estado de Guerrero con unos 170.000 habitantes. El objeto de este Congreso sería reemplazar a la Junta. El Congreso se reunió el 13 de septiembre de 1813 bajo el lema de “la salvación de la patria”.
En el Congreso, el Secretario Don Juan Nepomuceno Rosáins (no confundir con Don Juan Nepomuceno Almonte hijo de Morelos) dio lectura al documento “Sentimientos de la Nación” escrito por Morelos. Este declaraba la independencia de la nación, la soberanía popular, la división de poderes, la igualdad ante la ley, la eliminación de la tortura, la religión católica como la única verdadera y la celebración del 12 de diciembre dedicado a la Virgen de Guadalupe.
Se fijaba también la fiesta del 16 de septiembre para celebrar la proclamación del Grito de Dolores de Don Miguel Hidalgo. El Congreso nombró a Don José María Morelos Generalísimo de las fuerzas insurgentes y jefe del poder ejecutivo. Asimismo lo nombraron “Alteza Serenísima”, pero lo rechazó y lo cambió por “Siervo de la Nación, lo que hizo con argumentaciones bíblicas.
Mientras se reunía el Congreso de Chilpancingo, las autoridades adictas al Virrey se dieron prisa por organizar un ejército que acabara, de una vez por todas, con Morelos. Morelos quería situar la capital de la Insurgencia en Valladolid y esto le llevó al intento de tomar esta ciudad. Ahora el nuevo Virrey era el propio General Calleja, nombrado en sustitución de Venegas.
En la toma de Valladolid, se desarrolló una batalla conocida en la Historia como la Batalla de las Lomas de Santa María, ocurrida el 23 de diciembre de 1813. En ella, las fuerzas realistas lograron repeler a los insurgentes mandados por Galeana y Bravo. Al día siguiente, 24 de diciembre, Noche de Navidad, Agustín Itúrbide logró penetrar en el campamento insurgente generando gran confusión. De resultas de esta acción quedó herido en un brazo el hijo de Morelos, Don Juan de Nepomuceno Almonte.
Pasados unos días, Morelos, aconsejado por su cúpula militar, decidió retirarse. Y en la retirada, Matamoros cayó preso de los realistas en Puruarán, que lo fusilaron en el Portal de ánimas el 3 de febrero de 1814. Los realistas no aceptaron el canje de 300 prisioneros españoles ofrecidos por Morelos.
El 15 de junio de 1814 se convocó el Congreso de Anáhuac y el 22 de octubre de 1814 se redactó el Decreto Constitucional para la Libertad de la América Mexicana, más conocido como Constitución de Apatzingán, ciudad del Estado de Guerrero, donde se aprobó ese documento. De los tres poderes, ejecutivo, legislativo y judicial, el primero recayó en José María Liceaga, José María Cos y José María Morelos.
En 1814, el Rey Fernando VII regresó de su exilio en Bayona, lo que fortaleció al poder Virreinal. Entre otras cosas, tropas españolas, entrenadas en la Guerra de España, llegaban a México para reforzar el bando realista. Y así se produjo la reconquista de Oaxaca y Acapulco en julio de 1815. El ahora Virrey Calleja ordenó atacar al Congreso Insurgente y al Tribunal de Justicia. Ello motivó que se trasladaran a Puebla el 29 de septiembre de 1815 en una caravana dirigida por Morelos.
En el próximo reportaje relataremos la captura del gran Prócer Morelos y su fusilamiento el 22 de diciembre de 1815.