San Martín ha salido de Montevideo rumbo a Francia por última vez para ir a su casa de Bruselas. Allí le sorprende un proceso revolucionario entre las Provincias francófonas del Sur de tendencia católica y las del Norte, flamencas y de tendencia protestante. De modo que marcha con su familia a vivir a Francia cerca de París.
Sus apuros económicos son tales que solicita de los Gobiernos de Chile y Perú la pensión que como militar retirado le correspondería siempre bajo la advertencia de que se trataba de su subsistencia familiar. Alguna de la ayuda solicitada le llegará más adelante, pero en general podemos decir que no tenía recurso alguno salvo una ridícula renta de una casa de alquiler en Buenos Aires.
Y este es el momento providencial en que se encuentra con Alejandro María Aguado, un acaudalado sevillano compañero de armas del Ejército español, que le ofrece una incondicional ayuda y que le sacará rápidamente de su situación precaria.
¿Quién era Alejandro Maria Aguado, Marqués de las Marismas del Guadalquivir?
Antes que nada decir que en Buenos Aires, en Palermo Chico hay una calle llamada Sevilla y cerca de ella otra que se llama Alejandro Aguado. También en el Museo de Cuyo en Mendoza hay un cuadro de Alejandro Aguado con la Giralda de Sevilla de fondo.
Y en Madrid leemos en una placa lateral del gran monumento de San Martín en el distrito de Moncloa " Homenaje de la Nación Argentina al Capitán de Granaderos Antonio Cornide, Maestro y Forjador de las Virtudes Militares del General San Martín y a Don Alejandro María Aguado Marqués de las Marismas del Guadalquivir, su camarada de armas, amigo y protector".
Alejandro María Aguado nació en Sevilla el 28 de junio de 1785. Su padre era Conde de Montelirios y Caballero de la Orden de San Juan y su madre era de Caracas Dª Mariana Remirez de Eztremoz. Su abuelo paterno había sido Capitán General en Caracas.
Era una familia de 11 hermanos. Alejandro quedó huérfano de padre a los nueve años. Su origen noble le predeterminaba para la carrera militar. Así que entró en el ejército a los 13 años de edad.
Interviene en la guerra contra Portugal, en la que estuvo también San Martín aunque no consta que se conocieran entonces. Tampoco se tiene constancia de que se conocieran en España. Peleó también en el Campo de Gibraltar y en Ceuta.En septiembre de 1807 Aguado es ya teniente.
Como Oficial de la Junta Suprema de Andalucía pelea en el 41 Batallón en la batalla de Tudela que se pierde frente a los franceses y también intervino en otras batallas contra Francia con distinta fortuna.
Cuando los patriotas españoles se repliegan a Cádiz, Aguado está entre ellos. Pasado un tiempo se afrancesó y se pasó al bando enemigo, de forma que le veremos ahora peleando a favor de las tropas francesas de ocupación en Extremadura en 1811 y sobre todo en la Batalla de Albuera al mando del general francés Soult. Curiosamente San Martín peleaba en la misma batalla contra los franceses.
Cuando el triunfo se decanta a favor de los patriotas españoles, Aguado huye a Francia con los derrotados. Abatido su ánimo por sus acciones de guerra y seguramente por lo que él consideraba su error, rehusó a todos los honores franceses aunque había adquirido para entonces el cargo de coronel.
Abandona todos los puestos del ejército francés y se instala en París dedicado al pequeño negocio de la venta de productos españoles: aceite, vino, naranjas, etc.. El tiempo lo fue convirtiendo en un acaudalado comerciante y a partir del momento en que amasa una enorme fortuna dedica su vida a favorecer a España, iniciando grandes acciones tendentes a rehabilitar su nombre ante los españoles.
En 1816 opera ya como un gran financiero y banquero en París hasta convertirse en una de las mayores fortunas de Francia. Se granjea el reconocimiento del Rey de España que confió en él como agente financiero del país en el extranjero, librándola de la bancarrota en varias ocasiones.
También fomentó la explotación minera en España, haciendo realidad viejos proyectos en Asturias, Cantabria, Riotinto y otras. El 11 de julio de 1829 el Rey de España le concede el Título de Marqués de las Marismas del Guadalquivir por los servicios prestados a la patria.
Fue un verdadero mecenas de las artes y montó galerías con obras de los más famosos pintores y escultores, llegando a conseguir que la pinacoteca de la sección española fuera superior a la del Museo del Louvre. Asimismo fomentó la ópera y adquirió el mayor nivel entre los mecenas ilustrados.
Ya por esta fecha ayuda a San Martín con tal calor y amistad que el prócer dice: "....mi bienhechor, el Sr. Aguado, el más rico propietario de Francia que sirvió conmigo en el mismo Regimiento de España, a quien le soy deudor de no haber muerto en un hospital de resultas de mi larga enfermedad"
Aguado intentó ir junto con San Martín a España, para lo cual hizo las pertinentes gestiones. El Gobierno de Madrid manifestó su disposición a que entrara como simple ciudadano, pero no con el rango de general argentino. Se advierte que todavía no existía tratado alguno de paz que hubiera puesto fin a las hostilidades. Tal era la magnitud de las llagas abiertas por las guerras de la emancipación americana. Este planteamiento hizo desistir a San Martín de la conveniencia de ir a España.
En 1832 se desata una epidemia de cólera en Francia. Y tanto San Martín como su hija Mercedes resultan afectados por la enfermedad. Su tratamiento corrió a cargo del médico Mariano Balcarce hijo de un viejo compañero de armas argentino de San Martín. Vencida la afección, Mariano Balcarce se casa con Merceditas. La luna de miel tuvo lugar en Buenos Aires.
En 1838 gobernando el presidente Rosas en Buenos Aires, al enterarse San Martín del bloqueo de este puerto por una escuadra anglo-francesa le escribe ofreciéndole sus servicios militares. Esta escuadra sería rechazada con bravura por los criollos y San Martín vuelve a escribir a Rosas diciendo "Ahora los gringos sabrán que los criollos no somos empanadas que se comen así nomás sin ningún trabajo".
En 1842 muere Alejandro María Aguado en Gijón (Asturias). Está enterrado en el Cementerio Pere Lachaise de París a donde fueron llevados sus restos. San Martín participó encabezando el cortejo fúnebre con sus hijos.
En su testamento Aguado nombró a San Martín albacea de su fortuna y tutor y protector de sus dos hijos menores en unión de su madre. También le hizo un legado importante y le regaló todas sus joyas y condecoraciones.
En septiembre de 1842 San Martín escribía al General Guillermo Miller "Mi suerte está mejorada y se debe al amigo que acabo de perder, el Sr. Aguado, el que aun después de su muerte, ha querido demostrarme los sentimientos de la sincera amistad que me profesaba, poniéndome a cubierto de la indigencia".
Le esperaba un gran trabajo como albacea del intrincado complejo de la fortuna del Marqués, que le mantuvo ocupado hasta 1845.
En nuestro próximo reportaje nos marcharemos de París con nuestro prócer a la Villa costera de Francia, Boulogne Sur Mer en el Canal de la Mancha, a unas dos horas de París, para proseguir nuestro relato.
FÍN DEL QUINCEAVO REPORTAJE DEL GENERAL SAN MARTÍN
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